Tenemos ganas de liarla

Son las 8 am de un lunes cerca de la estación de metro de La Plata, en Sevilla. Treinta personas esperamos para subirnos a un autobús que nos llevará a Marbella. Allí conoceremos a Javier, de Altekio, que nos enseñará a jugar al Oasis.

Profesorado y alumnado de tres centros educativos de Sevilla -el CEIP Adriano del Valle, el IES Diamantino García Acosta y el CEIP Juan XXIII- junto a voluntariado de las universidades de Sevilla y Pablo de Olavide y personal técnico de la Fundación APY nos constuímos como grupo motor, como las primeras jugadoras de un juego con el que esperamos contagiar a muchas vecinas y vecinos de Su Eminencia, La Plata, Rochelambert y el Cerro del Águila.

El juego del Oasis es una metodología diseñada por el Instituto Elos de Brasil. Sirve para movilizar a la ciudadanía y transformar un espacio degradado en un lugar gustoso para estar y disfrutar de la vida en común, de la comunidad.

Durante dos días de convivencia en Marbella, aprendemos a trabajar con la metodología. A través de actividades en las que participamos todas las personas juntas; da igual qué edad tengamos. En el ámbito educativo no es habitual que alumnado de Primaria y Secundaria participe en procesos conjuntos, menos aún que se extiendan al profesorado y estudiantado universitario. Cosas que sí ocurren fuera de las escuelas. Cosas que queremos que pasen en el barrio.

El juego del Oasis tiene siete pasos: la mirada, el afecto, el sueño, el cuidado, la acción, la celebración y la re-evolución. Siguiéndolos, miraremos nuestro entorno de otra manera, hablaremos con las personas que lo hacen bello, recogeremos sus sueños, planearemos en común como intervenir un espacio, lo haremos y pensaremos nuevas intervenciones posibles.

Nuestro oasis se llama GUARIDA. Está cerca de la circunvalación de la S-30, en la calle Carmen Vendrell, a continuación del polideportivo José María Vaz. Queremos (re)crear un espacio para la comunidad, que materialice los sueños de la ciudadanía y que sirva como punto de impulso para transformar otros lugares del barrio.

A las 22:30 horas del martes volvemos al punto de partida. Bajamos del autobús gritando juntas: Tenemos ganas de liarla. Gritamos en la calle, pese a que no son horas. Declaramos nuestras intenciones. Bien fuerte. Ojalá alguien se haya enterado. Desde el lunes próximo nuestros barrios serán testigos del cambio.

Ya llega la guarida. Ya llega nuestro oasis. Vamos a liarla. Estáis avisadas; estáis avisados.